Impermeabilidad
La impermeabilidad está en el corazón de la identidad Rolex. Rolex inventó el primer reloj hermético, el Oyster, en 1926. Cada Oyster es hermético hasta 100 metros/330 pies de profundidad y es sometido a rigurosas pruebas para asegurar una impermeabilidad más allá de la garantizada. Los modelos creados para los submarinistas simbolizan la supremacía de Rolex en materia de impermeabilidad a profundidades aún mayores.
Los relojes Rolex han conquistado mares y océanos. Una asociación privilegiada y sólida con el agua es evidente en toda la colección.
